
“¿Me podrías indicar, por favor, hacia donde tengo que ir desde aquí?
-Eso depende de a dónde quieras llegar –respondió el gato-.
-A mi no me importa demasiado a dónde…-empezó a explicar Alicia-.
-En ese caso, da igual donde vayas -interrumpió el gato-
-…siempre que llegue a alguna parte –terminó Alicia a modo de explicación-
-¡Oh, siempre se llega a alguna parte –dijo el gato- si caminas lo bastante.”
Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas
Me sentí muy identificada con esta cita pues a menudo me encontré en mi vida con situaciones como ésta. ¿Hacia dónde tengo que ir? -me pregunto una y otra vez- .
Por suerte o por destino o mejor dicho por carácter, porque en el destino no creo, mi respuesta es siempre caminar y caminar. Y ¿a dónde llegaré? pues eso sí que no lo sé…tendré que leerme el libro entero, que solo vi los dibujitos animados de pequeña…:)
…la eterna incógnita..en este mundo de maravillas..¿..”Hacia dónde tenemos que ir”..?, creo que nadie lo sabe..vamos..!, que preguntarnos siempre podemos hacerlo.., lo que sí debemos preguntarnos, es porqué nos preguntamos eso..?, vaya trabalenguas preguntador..!
Ufffff, el camino.
Mi dulce amiga, siempre el camino presente, siempre el camino en la vida, siempre haciendo camino porque aunque a veces no sigamos el que nos marcan, si hacemos el nuestro.
supongo que es algo que el Machado que devoré en mi niñez marcó a fuego, esa búsqueda del camino, esa necesidad de seguir adelante.
Y mira que es difícil a veces seguir caminando , porque cuando uno es tan soñador es facil que se de que te quedas parado sin darte cuenta que solo estamos caminando en nuestra imaginacion.
Besos
Lo importante es no dejar de caminar.
Gracias por tu comentario en mi blog.
Caminar se hace dificil cuando nos quedamos solos. Cuando no llevamos equipaje que pese y nos empuje. Cuando nos quedamos sin empuje¡